En La Mayoria De La Clase Trabajadora
El Secreto Mejor Guardado de América (Cornell University Press, 2000), de Michael Zweig descorre el velo del "el secreto mejor guardado de América. El no está interesado simplemente en una exposición. Zweig cree que entender lo que es una clase es esencial para comprender el poder de ésta en la sociedad y que una clase gane más poder limitando el de otra. Eso, dice él, es "un proyecto de democracia", ya que la clase trabajadora, como él la define, está conformada por el 62 por ciento de la población. Zweig, quien enseña economía en State University of New York. Stony Brook y voluntarios del Departamento de Incendios de Southold en Long Island, es también el autor de Religión y Justicia Económica. En ese libro, él argumenta que una preocupación que se tenga por los pobres es más efectiva cuando se entiende no como una caridad sino como "una alianza con la clase trabajadora".
T.W.: La creencia general en América es que hemos superado las clases sociales, que todos pertenecen a la clase media. En mi clase de Historia Americana a los alumnos de séptimo año, aprendieron que en la frontera no había clases. ¿Por qué decidió usted tratar de convencer a la gente que existe una clase trabajadora y que la mayoría de americanos pertenecen a ésta?
M.Z. : Durante los últimos 30 años se ha puesto mucha atención a la raza y al sexo, pero muy poco a las clases. Y de hecho, los medios de comunicación lanzan ideas engañosas acerca de las clases. Por ejemplo, cada 20 minutos en las noticias aparece que el Dow Jones esto y que el NASDAQ aquello. La impresión que a uno le daría es de que todo el mundo en este país está involucrado en la bolsa, que todos somos un poquito capitalistas. El hecho es que menos de la mitad de la gente tiene algo que ver con la bolsa de valores, aún aquellos que pertenecen a un fondo de pensión que tenga inversiones. Si usted quiere tener influencia sobre los ingresos, el poder, la política de impuestos, la acción afirmativa y a toda clase de asuntos muy prácticos diarios, es importante que sepa de clases.
T.W.: Con frecuencia usted oye incluso a líderes sindicales refiriéndose a la "clase media trabajadora". ¿Por qué ha desaparecido la clase trabajadora de la vista del público?
M.Z.: Cuando la gente habla de la "clase media trabajadora", a lo que se refieren es a los trabajadores que tienen casa y una vida decente, que no están viviendo una pobreza despreciable. Ellos creen que cualquiera que tenga una vida decente es una persona de clase media, decente en término de lo que consumen. Pero si miramos a la clase sólo en términos de ingresos o de estilo de vida, nos perdemos de lo que realmente es clase, de lo que es poder.
Por supuesto, las diferentes clases tienen distintos ingresos y estilos de vida, pero es el poder lo que da los distintos ingresos y estilos de vida. Teniendo diferentes grados de poder, usted consigue diferentes niveles de riqueza, condición de vida diferente, acceso diferente a los medios de comunicación y tener sus ideas y sus necesidades representadas.
Muchos trabajadores no todos- viven ahora en la forma que la gente de clase media, gerentes y propietarios de pequeños negocios vivían hace 50 años. Esto se debe a que los sindicatos y movimientos sociales obtuvieron salarios más altos, seguridad social, remuneración por desempleo, una Ley con Normas Laborales Justas. Todas estas cosas han mejorado la vida de los trabajadores, pero siguen siendo trabajadores. Ellos son todavía una clase trabajadora que no tiene mucho poder.
T.W.: Cómo diferencia usted las clases con base en el poder?
M.Z.: Miro la ocupación. Si alguien no tiene mucho control sobre su trabajo, esa es una persona de la clase trabajadora. Un cajero en un supermercado tiene un cargo de clase trabajadora. Un corredor de bolsa es también un vendedor, pero el corredor de bolsa tiene suficiente autoridad y poder en el trabajo para darle forma a lo que hace y tener algo de independencia. Así esa persona es de la clase media.
La clase trabajadora no está conformada solamente por trabajadores industriales de overol azul; la clase trabajadora también comprende la gente que digita códigos en un computador, los empleados del banco, la gente que repara los ascensores. Si usted cuenta la cantidad de gente que se encuentra en cada ocupación, que es lo que hace el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, encontramos que cerca del 62 por ciento de la fuerza laboral es gente de la clase trabajadora.
La clase media es la gente profesional, los propietarios de pequeños negocios, gerentes, supervisores, y eso es cerca del 36 por ciento de la fuerza laboral. Ellos tienen niveles medios de autoridad y control. Y luego están los capitalistas que son cerca del 2 por ciento.
Los capitalistas son personas que tienen el poder de tomar decisiones relacionadas con la producción, no sólo en la industria sino en las finanzas, los bienes raíces, todos los aspectos de la economía. La gente que tiene el poder último para mover esas industrias son la clase capitalista. Ella incluye propietarios de pequeños negocios, pero en el ámbito nacional, existen sólo cerca de 200,000 personas que mueven negocios con un alcance nacional.
Entender la clase con el significado de poder, nos ayuda directamente a ver quiénes tienen poder y cómo lo ejercen en la economía, en la cultura, en la política. Existe bastante discusión acerca de la reforma de finanzas de la campaña, acerca del control corporativo de los medios de comunicación y las imágenes que vemos, la clase de cosas que se nos muestran como noticias o como entretenimiento: Todos estos son cosas de clase. Porque la clase capitalista tiene ciertos intereses y ciertas ideas de cómo debería organizarse la vida. En últimas, ellos usan su poder no sólo para mover la economía sino para conservar su poder para mantenerse haciendo eso.
Si usted entiende la clase como sinónimo de poder, usted puede entender mejor quiénes son sus amigos, quiénes son sus enemigos, qué clase de coaliciones puede formar, cómo puede usted influir en los distintos eventos. Si usted sólo entiende la clase como sinónimo de ingreso, mucho de esos factores desaparecen.
Por ejemplo, la forma usual que la gente considera la clase es que la mayoría de gente son de clase media, que se trata de una sociedad de clase media con algunas personas ricas a la cabeza David Rockefeller y Bill Gates y Madonna. Entonces los pobres se encuentran en la parte más baja, la "subclase". Luego, si vemos que todos los que conocemos están experimentando condiciones degradadas en su trabajo, y que más gente en nuestras familias están trabajando para obtener el mismo ingreso, y que no tenemos tiempo para nuestros hijos, estamos trabajando más horas, con menos amparo médico si la gente quiere hacer algo en relación con esto, ¿Dónde está el objetivo? ¿Quién es el enemigo, quién es el responsable? La forma en que la política se ha hecho en este país durante los últimos 20 años se basa en que el problema es la gente pobre. La clase media está sufriendo porque la gente pobre se está llevando el dinero de nuestros impuestos y viven del bienestar social y están llegando a este país y están acaparando nuestros trabajos-
T.W.: Y siguen siendo pobres!
M.Z.; Pero hombre, están ellos desordenando nuestras vidas? Lo que usted consigue con ese punto de vista es que haya mucho sentimiento contra la inmigración, contra la gente que está en bienestar social, mucho racismo. Los pobres se convierten en el objetivo. Eso hace que usted "reforme" el bienestar social, lo lleva a que penalice el uso de la droga, el complejo industrial de prisiones todo ello se deriva de que "los pobres son el enemigo".
¿Cuál es la alternativa? ¿Son los "ricos" el enemigo? La gente pobre no es pobre porque existe gente rica. La gente pobre es pobre porque son trabajadores que no están recibiendo el pago de salarios decentes. O ellos son pobres porque no tienen trabajo. Son pobres porque los capitalistas han decidido no mantener sus industrias en las ciudades y se han mudado lejos a alguna otra parte de manera que la gente se queda sin trabajo y sin una infraestructura y una base de impuestos. Los capitalistas son responsables de esas decisiones porque son capitalistas, no porque sean ricos.
Así que si todo lo que usted tiene en mente es un cuadro donde la sociedad está conformada por un clase media muy amplia y unos pocos ricos y unos cuantos pobres, usted no tiene un objetivo político adecuado. Usted tiene una política muy confusa la cual se aparta de la mayoría de la gente trabajadora. Que es exactamente lo que vemos. La gente no vota, ellos no tienen ninguna confianza en el proceso político.
Entendiendo nuestro camino a través de este matorral de política, cultura y economía, es muy útil comprender que la mayoría de la gente son personas de la clase trabajadora. Trabajan para vivir, supervisados y en últimas controlados por una clase capitalista que tiene diferentes intereses y quiere mantener esta gente trabajadora sin poder. De hecho, los capitalistas emplean toda una estructura de personal administrativo para mantenerlos sin poder, lo mismo que intelectuales y profesionales. Pero esas personas de la clase media también tienen un sentido de responsabilidad profesional y quieren su independencia, y pueden llegar a resentirse por las restricciones que los capitalistas les imponen. Así que la clase media no está solamente en el medio en términos de ingresos; la clase media está en el medio del trabajo y del capital, encajonados entre ellos.
Parte de mantener su poder es esconderlo y hacer que la gente piense que no hay ningún poder involucrado del todo, es sólo las forma como están las cosas. Es una lucha aún conseguir salirse de una discusión de clases, porque esta es una noción altamente pesada y peligrosa. ¿Qué vimos nosotros cuando Al Gore fue a la Convención del Partido Demócrata y habló acerca de las "familias trabajadoras"? George Bush y todos esos expertos quedaron locos. "Esto es guerra de clases, no podemos permitir esto". Peggy Noonan, la columnista y antigua redactora de discursos de Reagan, estaba en televisión fuera de sí :"Yo pensaba que habíamos acabado con este lenguaje hace años ."
Gore dejó de hablar de las familias trabajadoras y volvió a hablar del recorte de impuestos para la clase media. Cualquier discusión de clases es reprimida en forma muy concienzuda.
T.W.: Mucha gente corriente no piensa que tiene interés en creerse ellos mismos como pertenecientes a la clase media?
M.Z.: Todo depende de cómo usted haga la pregunta. Si usted le pregunta a la mayoría de las personas ¿"A qué clase pertenece usted clase alta, clase media o clase baja?" La mayoría, 85 o 90 por ciento dirá "a la clase media". Porque ellos sabes que no están en la clase alta y ellos no quieren estar en la clase baja, así que en dónde más van a decir? Pero si usted cambia la pregunta y dice, ¿"A qué clase pertenece usted clase alta, clase media, clase trabajadora o clase baja?" 55 60 por ciento de la gente estadounidense dirá "clase trabajadora". A pesar de todo el consumismo y la movilidad hacia arriba y "esto es América, cualquiera puede ser cualquier cosa".
Aún si sólo se le pregunta a la gente ¿"Pertenece usted a la clase media o a la clase trabajadora?" aún una mayoría, 55 o 60 por ciento, dirán "clase trabajadora". Así que las personas se consideran a sí mismas de esa forma. Ellos no pueden decirlo espontáneamente, porque no es parte de la cultura o del lenguaje o de los medios de comunicación, no es lo que usted ve en televisión, no es la forma en que se discuten las cosas en las noticias. Es el secreto mejor guardado de América.
Las personas se identificarán ellas mismas como trabajadoras, pero de otra parte tampoco quieren tener que llevar ese concepto como una connotación de estar condenados, de estar atrapados o de que esto sea otro obstáculo. La gente no quiere pensar que su futuro les ha sido arrebatado. Si el punto de decirle a alguien "usted es un trabajador" es ponerlo en una categoría que diga que usted no tiene esperanza, usted está enclavado aquí en la fábrica, usted está trabado aquí en esta caja registradora, la gente se resentirá con eso. Pero si "usted es un trabajador" significa que usted tiene un papel respetable en la sociedad, la gente no querrá apartarse de ese concepto.
T.W.: El hecho que la gente pueda trabajar duro y que puedan ascender a ocupaciones mejores que las de sus padres hace que la idea global de clase sea menos importante?
M.Z.: El hecho que la gente avance significa que no tenemos un sistema de castas cuando nacemos respecto a lo que seremos luego. La gente se mueve entre clases (aun cuando el mayor indicador de dónde una persona va a terminar en la estructura de clases es donde sus padres comenzaron). Esta es una característica maravillosa e importante de la vida capitalista de América. Pero ello puede no ser verdad para la sociedad como un todo. No todo el mundo puede salir de la clase trabajadora. Debe haber una clase trabajadora, y ésta tiene que ser una mayoría de la población porque así es como la economía está organizada y como se crea la riqueza.
T.Z.: Algunas personas dicen que uno no debería tratar el tema de clases porque es muy divisorio. La idea de la lucha de clases no une a la gente.
M.Z.: Si se da una mirada durante los últimos 30 años, no cabe duda que ha habido una lucha de clases muy intensa y guerra de clases en este país. La única cosa es que sólo una clase parece saberlo. Y ellos no quieren hablar de eso.
La clase capitalista no es generosa con los salarios, muy deliberada, muy bien pensada para la lucha de la gente trabajadora en América y los trabajadores en todo el mundo. Es una guerra que conlleva ataques a los sindicatos, a los trabajadores individuales que quieren organizarse en sindicatos, en trabajadores pobres, en trabajadores con salarios bajos, en mujeres trabajadoras, en la mano de obra Afroamericana e inmigrante estas son personas que están en la mira para que tengan sus niveles de vida disminuidos, y eso ha sido un programa muy consciente para "lograr que América sea competitiva". La idea que América tiene que ser competitiva se nos inculca como un asunto de orgullo nacional, pero lo que realmente se trata es de un programa para capitalistas que mueven la economía para hacer dinero mediante la degradación de los niveles de vida de la gente trabajadora.
Pregonando eso y reconociéndolo no es crear lucha de clases. La lucha de clases ya existe. Lo que ello hace es sacarlo a la luz pública. Llama a los capitalistas a cuentas por lo que están haciendo política, moral, ética y estéticamente y en cualquier otra forma. Es una manera de quitarles el respaldo y decir, no, nosotros no vamos a permitir que ustedes traten la gente de esa forma. Eso se convierte entonces en una pelea, porque los capitalistas no quieren estar limitados en lo que ellos quieren hacer. No quieren que se les diga que no está correcto despedir a 40,000 trabajadores y dejar toda la ciudad desperdiciada. Esto tiene que ser pregonado por lo que es. Los capitalistas tienen demasiado poder que quieren ejercer privada y calladamente sin supervisión y sin oposición. Y sin gente que sepa que eso es lo que está pasando.
T.W. Ser rico lo pone a usted automáticamente en la clase capitalista, con esos valores?
M.Z.: No, mucha gente profesional y ejecutivos ganan muy buen dinero. Pueden tener acciones y pueden identificarse a sí mismos en alguna forma con la buena vida y con los poderes en sociedad, el poder del capital. Pero eso no los hace capitalistas. Y tampoco hace que necesariamente ellos estén en su pensamiento y en sus valores alineados con los capitalistas. Con frecuencia las personas que lo hacen muy bien pueden tener valores y ética que promueven un sentido social y cooperativo de ayuda mutua en oposición al árido individualismo que promueven los capitalistas.
T.W.: Es posible entonces nacer en una clase pero cambiar su lealtad a otro parte? Estoy pensando en Eugene Debs, quien dijo "Mientras haya una clase trabajadora, pertenezco a ella".
M.Z.: Oh, seguro. Si usted da una mirada a la comunidad religiosa, por ejemplo, hay mucha gente religiosa que es razonablemente acomodada, no son capitalistas ni trabajadores, quienes se unen a la suerte de los trabajadores. Puede que ellos no piensen mucho de esa manera, porque en las comunidades religiosas la forma en que esto se trata con frecuencia es la de la "opción preferencial por los pobres". Bien, necesitamos entender quiénes son estos pobres?
Los pobres no son una masa de gente que está en la parte más baja de la sociedad que están allí como la subclase, permanentemente pobres y permanentemente por fuera de la tradicional vida americana. Los pobres son gente trabajadora. Los pobres son gente que está desempleada pero que van a ir de vuelta a trabajar. Los pobres son las mujeres cuyos matrimonios acaban y están tratando de conseguir un trabajo y de hacer de nuevo su vida juntos. Luego de un tiempo hacen de nuevo sus vidas juntos y ya no son pobres. Y luego algo más pasa y vuelven a ser pobres. O alguien tiene un trabajo, pero entonces la madre se enferma y tienen que permanecer en casa y cuidar de ella porque tienen amparo médico adecuado, y se convierten en pobres.
Si uno entiende que la pobreza es algo que le sucede a la clase trabajadora, es un tipo distinto de opción preferencial. En cambio de una opción para algunos pobres marginados, este remoto "otro" con quienes que ser gentiles, es una opción para la mayoría de la población, la clase trabajadora, quienes están sometidos a las condiciones que crean pobreza. Si usted tiene esa opción para la clase trabajadora, entonces ello conlleva a que entienda la necesidad de limitar el poder de la clase capitalista. Eso tiene consecuencias políticas y consecuencias morales y éticas.
T.W.: Si los pobres son en realidad parte de la clase trabajadora, que tienen un ciclo donde están dentro y fuera de la pobreza o cercanos a la pobreza, que implica eso para la preocupación cristiana tradicional por los pobres?
M.Z.: La idea de hacer algo caritativo por los pobres, quienes siempre estarán con nosotros, es una cosa bella. Pero es algo fuera de lugar como programa práctico, porque la forma para que los pobres tengan una vida mejor es que ellos tengan más poder. "Da al hombre un pez y él comerá por un día; enseña al hombre a pescar y el comerá por toda una vida". Eso significa no ser caritativo con los pobres; hay que hacer arreglos para que ellos tengan poder.
Si usted se aproxima a gente trabajadora que es pobre con un sentido de caridad, eso es humillante para muchas personas. La gente lo tomará porque tiene hambre, e incluso lo apreciarán de cierta forma, pero eso puede hacerse de una manera que es profundamente humillante y a la larga puede ser contraproducente. O puede hacerse de forma que diga "Vamos a trabajar juntos para levantar y ejercitar la humanidad que tenemos de una forma que nos haga plenamente poderosos en nuestros intereses y con nuestras propias necesidades, pero como una comunidad."
Los capitalistas claman que su riqueza es el resultado de su éxito y destreza individual en el mercado. Pero su riqueza no es sólo debido a ellos, también es por la gente que trabaja para ellos para crear los bienes y servicios que ellos venden. La riqueza es realmente una creación social.
T.W.: Así que deberíamos considerar una participación justa para la gente trabajadora, incluyendo la gente pobre, no sólo como caridad sino como
M.Z.: Como una reivindicación legítima por los aportes que la gente trabajadora hace para la riqueza del país.
T.W.: Si alguien siguiera su recomendación por filantropía, no sólo darían dinero a un banco de alimentos, sino que ayudarían a organizar la gente en alguna forma.
M.Z.: En los últimos 25 años la red de seguridad social ha sido fragmentada dramáticamente al mismo tiempo que los estándares de vida de la gente trabajadora americana ha sido reducida en gran medida. Todas las estructuras sociales de apoyo mutuo se han ido socavando, los sindicatos están siendo debilitando, los programas de gobierno igualmente se han ido reduciendo, la gente tiene que trabajar muchas más horas y lleva una vida más presionada. Esto significa que tienen menos tiempo para el voluntariado. Su capacidad de estar activos en sus iglesias, en los Boy Scouts, en el Departamento de Bomberos Voluntarios, en todas las estructuras sociales que nos permita ayudarnos mutuamente, todo eso está siendo seriamente menoscabado por lo que está pasando con la economía. Así que estamos siendo devueltos a depender sólo de nuestros propios recursos.
Las fuerzas políticas que están detrás de esto, que existen tanto en los partidos Demócrata como Republicano, le están diciendo a la comunidad religiosa, "Ustedes deberían hacer más caridad, tener otra cocina comunitaria." Las iglesias están siendo presionadas a encargarse de los logros que los sindicatos acostumbraban a conseguir para sus propios miembros; ellos no tenían que ir a los bancos de alimentos porque tenían un salario que podía sostener a sus familias.
Así que a la comunidad religiosa se le está pidiendo ahora que utilice toda su energía para la ayuda inmediata de la gente que está a sus puertas, en cambio de observar, aguardar un segundo; necesitamos enfocarnos en las estructuras sociales que están trayendo estas personas a nuestras puertas. Eso es lo que un entendimiento de clase permite que la gente haga, que vea esas conexiones.
Se nos está diciendo que nuestra responsabilidad ética y moral si no es sólo para nosotros mismos- es un acto individual de caridad hacia los demás, como el voluntariado en las cocinas comunitarias. Y la gente con frecuencia es manejada por un sentido de urgencia moral para hacer el bien por los pobres. Pero si miramos a la discusión nacional sobre la moralidad y la éticas en los últimos 25 años, la forma en que esos valores entran al debate nacional es a través de los "valores de la familia". Todos los temas de justicia económica han sido rezagados y desaparecidos de cualquier revisión pública de la política social. Todas las cuestiones de la economía son simplemente cuestiones técnicas para el mercado y lo que tenemos a cambio como preguntas sobre la moralidad son, ¿"Con quién duerme usted?", las preguntas sobre moralidad de convierten en ¿"Fuma usted marihuana? ¿Es usted homosexual o normal? ¿Ha tenido o tiene usted algún aborto?"
Estas son todas preguntas importantes para luchar con la moralidad al nivel personal. Pero no son la suma y substancia de la ética y la moral. La forma de abordar las cosas no sólo pasa por alto los objetivos económicos, sino también los objetivos morales. Pasa por alto la realidad ética de que somos mutuamente dependientes y que estamos mutuamente determinados y que tenemos una responsabilidad recíproca que no es sólo caridad. Es la forma que la sociedad necesita estar organizada, de arriba hasta abajo.
Y ese entendimiento reta al capitalismo. No necesariamente lo destruye, sino que ciertamente le pone un límite a éste. Dice que el mercado no lo es todo ni el fin de todo, como un proceso mecánico de producción e intercambio para obtener utilidades máximas, del contenido humano de nuestras vidas. No vamos a permitir que nuestras vidas queden reducidas a eso. Eso es una cuestión moral, y eso no es con quién duerme usted. Si entendemos que la moral se extiende a la justicia económica, podemos refundir lo que es la tarea práctica y moral y religiosa de nuestras instituciones.
T.W.: Debemos ofrecer un frío hombro a la persona con hambre en los estrados de la iglesia y decirle que lo sentimos, que estamos organizando a cambio un soporte a una huelga?
M.Z.: No, pero todo soporte a una huelga definitivamente debe tener una cocina comunitaria. Todo sindicato debería estar trabajando con toda iglesia y toda sinagoga y toda mezquita para desarrollar estructuras sociales para la gente trabajadora, ya sea que estén en huelga o en una campaña de organización o si están desempleados o si sólo se han divorciado y no pueden sostenerse por seis meses.
Nosotros los alimentamos, pero lo hacemos en el contexto de un movimiento social que lo está alimentando, de manera que no es sólo la iglesia como una institución aislada que se encarga de los problemas de los pobres, sino que se convierte en la iglesia que trabaja con otras instituciones para movilizar el poder, para confrontar los poderosos. Esto es algo muy amenazador y difícil de hacer.
T.W.: Es más que "hablarle la verdad al poder".
M.Z.: Oh, lo está haciendo frente al poder.
T.W.: De manera que usted dice que si la gente quiere ejercer una opción preferencial por los pobres, la mejor manera de hacerlo es organizar el poder para la clase trabajadora, la cual es la mayoría.
M.Z.: Por eso es que también es un proyecto de democracia. Una manera en que ha sido ocultada la clase en los últimos 30 años es que los trabajadores han sido caracterizados como "intereses especiales". Tal como en la industria petrolera o en la industria bancaria. Pero ellos son el 62 por ciento de la población.
Jane Slaughter es una escritora independiente que vive en Detroit. Para ver La Mayoría de la Clase Trabajadora visite www.workingclass.sunysb.edu