Conformando
un nuevo movimiento por la paz
Entrevista con Jim Adams y Rebecca Gordon
Por
Ethan Flad
Jan Adams y Rebecca Gordon se encuentran entre los fundadores de War Times (www.war-times.org) un tabloide nacional anti-guerra creado con el fin de ayudar a expandir y profundizar la lucha contra la consigna de "guerra permanente contra el terrorismo local y en el exterior" de la administración Bush. War Times debe ser un "periódico libre tamaño tabloide que se distribuye nacionalmente, producido en masa" que los editores esperan que sea una "aproximación valiosa y herramienta educativa para los organizadores de base y una forma de ingreso de nuevas gentes al movimiento de paz y de justicia". Hasta hace poco, Jan Adams se desempeño como directora asociada de Applied Research Center en Oakland, California. En la actualidad es consultora en la organización de la comunidad y organización electoral. Fue fundadora de una organización que abogaba por la política a nivel estatal, denominada Californianos por la Justicia, y ha sido una activista por largo tiempo en solidaridad con la lucha de la gente en Sudáfrica y Centroamérica. Años atrás fue miembro de las comunidades de Trabajadores Católicos en Nueva York y San Francisco. Rebecca Gordon está actualmente en el seminario en Starr King School para el Ministerio en la Unión Teológica de Graduados en Berkeley, California, ha dedicado muchos años a trabajar en política, incluyendo movimientos para la liberación de la mujer, justicia racial y en solidaridad con las gentes de Centroamérica. Fue editora fundadora de Lesbian Contradiction: A Journal of Irreverent Feminism (junto con Jan Adams) y es la autora de Cartas de Nicaragua y Cruel & Usual: Cómo Castiga la Reforma de Bienestar Social a la Gente Pobre (Applied Reserach Center, 2001). Las dos mujeres comparten sus vidas.
Ethan Flad: El verano pasado Jan me dijo, ¿"Hay necesidad de un nuevo movimiento por la paz."? De manera que quiero empezar hablando de cómo se define un movimiento < Y ¿cuál es la necesidad de un movimiento de paz en este momento?
Rebecca Gordon: Para comenzar, existe diferencia entre un movimiento y un proyecto de organización. Un movimiento desarrolla su propio momento - es inherente en el significado de la palabra. Se vuelve más grande que la gente que lo inició, porque surge en respuesta a condiciones históricas particulares. A menos que la semilla caiga en buena tierra, no se va a conseguir una planta de mostaza. Ud. no va a obtener nada. Pero cuando la tierra está ahí y la tierra con mucha frecuencia está ahí tanto por la obvia injusticia como por el error que necesitan ser corregidos y porque la gente percibe que existe alguna posibilidad de que sean corregidos es posible que un movimiento tome fuerza. Cuando eso sucede, lo que usted verá no es solo un grupo de líderes que están dirigiendo algo en una dirección determinada. Lo que usted verá ante todo es un conjunto de organizaciones sorteando una ola que se mueve en una dirección particular. En War Times todos pensamos que, desde el 11 de Septiembre, nos encontramos en un momento que no es solo horrendo por lo que amenaza, sino también un momento en el cual es posible hacer una brecha en el rechazo típico de los Estados Unidos de mirar más allá de las fronteras del país. La "guerra permanente al terrorismo" está abriendo los ojos de la gente de una nueva forma en cuanto a las actividades del gobierno de Estados Unidos alrededor del mundo. Muchas de estas actividades son cosas que Jan y yo hemos dedicado los últimos 20 años tratando de revelar la así llamada "guerra de baja intensidad" en Centroamérica, la complicidad de los Estados Unidos en el régimen del apartheid en Sudáfrica, los diversos proyectos de contra insurgencia en que los Estados Unidos se ha involucrado, ahora en Colombia, por ejemplo. Todas estas son cosas que en algún sentido no han aumentado realmente, aunque ciertamente la guerra en Afghanistan ha incrementado las cosas, pero este es un momento en que la gente puede percatarse de ellos de una manera diferente.
Jan Adams: Un movimiento no es profesional. Es algo que se hace en actividades de voluntariado, porque la gente siente que tiene que hacerlo. El crecimiento del sector sin ánimo de lucro en los últimos 40 años ha tenido gran efecto en inhibir lo que yo pienso de ello como actividad de movimiento. Debido a que éste ha profesionalizado el trabajo, la gente espera vivir de éste. Ciertamente, estos profesionales tienen mejor entrenamiento y tienen más idea de lo que están haciendo y posiblemente hacen girar menos sus ruedas, pero todos ellos están atados en procesos de planeación estratégica y cumplimiento de las condiciones otorgadas y no están a disposición para responder a las realidades básicas de la misma forma que lo harían si estuviesen realizando una actividad voluntaria. Nosotros no tendremos fuertes movimientos a gran escala en este país a menos que tengamos eso. Pienso que es posible que la "guerra al terrorismo" ha creado una situación donde una gran masa de gente en este país, quizás el 3 por ciento, siente que deben tener un movimiento.
Rebecca Gordon: Pero el 3 por ciento es suficiente para que realmente $
Jan Adams: . sea una cantidad enorme! Esto hace posible construir varios tipos de infraestructura para apoyar ese activismo. Es lo que War Times es proporciona el tipo de infraestructura que un movimiento de paz necesitaría.
Rebecca Gordon: Al finalizar los esfuerzos para parar la guerra de Estados Unidos en Vietnam y en los movimientos posteriores, mucha gente hizo de la información un fetichismo. La gente pensaba que el problema era que "Los medios populares no la estaban cubriendo y si pudiésemos conseguir siquiera la información que está en manos de la gente entonces el movimiento se daría." Pero aunque en efecto, hay mucha gente que no lo sabe y la base de conocimiento del público en Estados Unidos ha sido intencionalmente erosionada, como ha ocurrido en esta época de mi vida - el hecho es que la información no hace un movimiento. Mostrarle a la gente que hay algo que ella puede hacer y que hay otras personas que están haciendo algo, eso es lo que hace un movimiento. Eso es lo que da esperanza a la gente. De manera que War Times no era un proyecto en el que me interesé si sólo iba a ser leído por un grupo de izquierdistas que dijeran "Sí, eso es correcto, estoy totalmente de acuerdo con eso. No es algo descabellado." El punto es que le diga a la gente, "Yo no soy el único que siente de esta forma, y en Fresno ha habido una vigilia todos los Viernes en la noche desde el 11 de Septiembre, diciendo que la guerra no es la respuesta. Nosotros podríamos hacer algo como eso aquí en Preoria."
Ethan Flad: De manera que ni siquiera puede uno pensar en iniciar un movimiento sin saber que hay muchas personas allá fuera que ya están tratando de hacer algo?
Rebecca Gordon: U otra forma de decirlo es que la gente trata de iniciar movimientos todo el tiempo y la mayoría de veces ellos no van a ningún lado porque no es el momento de hacerlo. Con el movimiento de los derechos civiles hubo todo un conjunto de cosas que vinieron juntas a la vez que hicieron que ese movimiento fuese posible: el final de la II Guerra Mundial, la experiencia de los soldados negros en ultramar y cómo eso se comparaba con lo que encontraron cuando regresaron a los Estados Unidos, la competencia del gobierno de Estados Unidos con la Unión Soviética por el poder colonial en los países del Tercer Mundo que hizo que ya no fuese de utilidad tener este embarazoso problema en el sur de los Estados Unidos. Rosa Parks pudo haberse rehusado a ir de pié en el bus, pero si un montón de cosas no hubiese estado presente, esto no habría hecho ninguna diferencia. Al mismo tiempo, también es importante recordar que Rosa Parks no era sólo una mujer común que decidió no renunciar a su asiento porque estaba cansada. Ella era una organizadora que se había entrenado en Highlander School (en Tennessee) y quien se vio a sí misma como parte integrante para organizar un movimiento. De manera que se necesitan dos cosas. Implica la voluntad de salir allí y tener la esperanza de que va a haber una ola para pescarla. Y también se implica esa ola.
Jan Adams: Los movimientos despegan cuando la gente va más allá de sus actividades cotidianas y está preparada para aceptar algún grado de sacrificio personal.
Rebecca Gordon: Con demasiada frecuencia esto se pasa por alto. Además de venerar en exceso la información, también veneramos demasiado ciertas tácticas como si fueran un movimiento, o como si fueran el contenido del movimiento. Así, por ejemplo, existe toda una cultura ahora de "ser arrestado: el entrenamiento de la no violencia que es la preparación para lograr ser arrestado y todo el ritual en la corte donde usted consigue hacer un discurso acerca del por qué usted escogió ser arrestado. Pero el riesgo del arresto que la gente negra enfrentó en el Sur significó algo muy diferente y funcionió a un nivel diferente a lo que sucede cuando un grupo de gente blanca negocia los términos de su arresto.
Ethan Flad: ¿Qué hizo que ustedes dos se involucraran en este asunto de los movimientos?
Jan Adams: Somos diferentes. Nunca he sido ideóloga en particular. Pienso que tengo una vocación para ir donde está la acción. Así que si algo que parece liberatorio está movilizando gente, allí encajo yo. A medida que me he vuelto una persona experimentada, me involucro entonces para tratar de ayudar a que el movimiento funcione.
Rebecca Gordon: Yo crecí en un hogar donde era importante saber qué estaba pasando y era importante estar allí si estaba ocurriendo un movimiento. Así que mi madre esencialmente me educó para ser activista por el ejemplo dado por la clase de cosas sobre las que ella llamó mi atención desde mi temprana infancia. Cuando pienso sobre la Cristiandad y el significado de la Encarnación, parte de la forma que creo que el Divino está encarnado en el mundo es en esa lucha por la justicia y la liberación. Así, en cierto sentido es mi conexión, aunque tenue, con el Divino que en alguna forma me mantiene haciendo todo esto. Eso no significa que siempre sea puro deleite. Puede ser sumamente displicente trabajar con compañeros a veces, pero si hay un gozo real sintiendo que uno es parte de algo que es mayor de lo que uno es, que comenzó antes que uno naciera y va a seguir adelante, con la voluntad de Dios, mucho tiempo después que uno muera.
Jan Adams: Cuando estaba manejando la campaña en el Norte de California contra Prop. 1987, una iniciativa a nivel estatal en California en 1994 que negaba los servicios sociales y la educación a inmigrantes indocumentados, esa campaña estaba haciendo un movimiento. Esa fue una de las campañas más extraordinarias que había tenido alguna vez porque la Prop. 187 era una violación flagrante de la humanidad básica. Así es como se experimentó en la comunidad Latina que por alguna razón el Estado de California quiso dar la vuelta y decirles: Sus hijos deben ser privados de alimento y no se les debe permitir en las escuelas.
Rebecca Gordon: Y tampoco deben tener servicio de salud.
Jan Adams: Mi trabajo era tomar esta increíble y efusiva sensación de injusticia y convertirla en algo eficaz en una elección. No había mucho que uno pudiese hacer, pero lo hicimos muy bien cuando podíamos darle a la gente actividades fuera de alcance. Fue increíblemente doloroso. Durante ese periodo de tiempo yo tenía en la pared un afiche con el cuadro de una mujer Guatemalteca y un poema que decía en Español: Tenemos más muertes que las que tienen ellos, pero tenemos más vida que la que tienen ellos." Con frecuencia esa es profundamente la condición de la gente que está en la lucha. Yo siento eso en parte con alguna de la gente con quien he trabajo en Sudáfrica. Y ciertamente sentimos eso en el movimiento por los derechos civiles aquí.
Rebecca Gordon: Yo trabajé con Witness for Peace, viviendo en las zonas de guerra en Nicaragua por seis meses en 1984. Vivir en una guerra es la cosa más bizarra porque uno se prepara para morir mañana y simultáneamente está planeando cosas que pueden no llegar a fructificar por otros 20 años! Así es esta extraña conciencia doble. Pero en ese contexto, usted podía percibir entre la gente que formaba parte de esa guerra que ellos estaban mucho más al tanto de la muerte, debido a que estaban perdiendo gente todo el tiempo, y más al tanto de la vida por la que tenían esperanza y que ellos, con sus propias manos, estaban tratando de construir.
Jan Adams: Yo creo que nosotros pensamos que un movimiento es algo que desencadena las fuerzas que llevan a la gente junto a ese lugar donde la vida o la muerte son muy cercanas.
Ethan Flad: Ud. mencionó a Rosa Parks. El oír de Centroamérica me trae a la mente a las Madres de los Desaparecidos; y lo que usted está diciendo justo ahora evoca fuertemente al Medio Oriente; y estoy pensando sobre las Mujeres de Negro. ¿Traen las mujeres una conciencia diferente a los movimientos?
Rebecca Gordon: Si, pero podría no ser lo que usted piensa. Hay una forma que las mujeres entienden que usted no puede estar en la lucha por siempre, que es imposible que una persona, una comunidad, un país, una familia vivan toda su vida en ese punto de fervor revolucionario. Esto rompe el alma en pedazos. Los Sandinistas quedaron fuera del cargo en 1990. Parte de la razón fue que las mujeres en ese país sabían que en cuanto estuvieran en el poder, los Estados Unidos iban a continuar haciéndoles la guerra. Ellas nunca iban a parar de enviar a sus hijos para que los mataran y la guerra no iba a parar. Ahora podríamos decir que las mujeres fueron una fuerza reaccionaria o conservadora o algo como eso. Pero no creo que eso sea verdad. Las mujeres están con frecuencia en el frente mismo de los movimientos. Pero creo que también somos a veces un freno en el romanticismo de la guerra y la violencia. Yo creo que entendemos mejor por qué la paz es necesaria. Pienso que eso es verdad en ciudades que están siendo destruidas por la guerra como lo es Palestina hoy.
Ethan Flad: Con todo el trabajo que ustedes han hecho por años, ¿Qué les ha impulsado el último par de años a lo que están haciendo ahora?
Jan Adams: Esa es una buena pregunta. La última cosa que quisiera estar haciendo es tratar de construir un movimiento de paz en este momento. Pero necesitamos un movimiento de paz, de manera que considero que tengo que tratar de construir uno. Realmente nunca supe cómo hice esas transiciones. Y ya no estoy segura que ahora sepa más que lo que sabía hace 15 años. Pero como dije antes, tengo en mí esta sensación de que "tengo una responsabilidad puesta sobre mis hombros" donde algo liberatorio está ocurriendo. Y he tenido una vida maravillosa como consecuencia de ello.
Rebecca Gordon: Nos la pasamos apuntándonos cada cual en direcciones que de otra manera no deberíamos ir. El primer verano que nos conocimos, cuando yo tenía 13 y ella 18, la pasamos discutiendo acerca de la guerra en Vietnam. Yo me oponía a esto; ella no estaba segura. Hemos estado discutiendo desde entonces sobre política. Yo la involucré en el movimiento para oponerse a lo que Estados Unidos estaba haciendo en Centroamérica, y pasamos una gran parte de los años 1980 haciendo el trabajo sobre eso y tratando de apoyar esas revoluciones. Porque bueno, para sus propios yo, pero también porque representaban alguna esperanza en un mundo desesperanzado. Y ella me empujó, en los años de 1990 a que me involucrara en política electoral, que realmente es una de las actividades menos favoritas. Pero tiene el beneficio de ser un lugar donde yo puede darle realmente a la experiencia de trabajar juntas en forma efectiva, de una forma organizada que es muy poderosa. Yo también empujé para que nos involucráramos a inicios de los años 1980 en el movimiento de las mujeres, publicando Lesbian Contradiction: A Journal of Irreverent Feminism, que llevamos a cabo por espacio de 12 años. Nunca fue gigante, pero sí tuvo influencia en su propia corta existencia.
Ethan Flad: ¿Cómo entraron al seminario?
Rebecca Gordon: Yo tuve que llegar al punto, entre el 1999 y el 2000 cuando sentí como si muchos de los movimientos progresistas se habían salido del cauce de las ideas útiles. Y pensé: "Este es un buen momento para mí para retroceder y tomar lo que he aprendido durante todos estos años y ver cómo podía incorporar la dimisión de la fe más directamente en el trabajo que hago". La otra cosa es que había pasado los últimos ocho o nueve años cuidando a mi mamá. Especialmente el último par de años. Ella murió en Abril del 2000 luego de un largo padecimiento de enfisema. Después que ella murió yo ya no tenía que ganar tanto dinero, porque Jan y yo habíamos estado apoyándola a ella económicamente. También, porque de repente yo tenía las tardes. Yo me especialicé en religión hace 25 años en la universidad, I había pensado entrar al seminario en ese entonces. Pero eso fue en el momento cuando el movimiento de mujeres radicales estaba saliendo a la luz en el mundo. Fue muy duro para mí. Dejé la universidad sin lenguaje alguno para hablar de Dios, porque la herida del odio a la mujer que había experimentado en iglesias cristianas, en el judaísmo, en el mundo a mi alrededor, era muy cruda. Empecé a tener capacidad del lenguaje de nuevo y a pensar sobre algunas formas que podía considerar como de la iglesia cuando pude trabajar en Nicaragua y ver en acción las teologías de liberación en las comunidades con base cristiana. Ahora estoy en el seminario y no había tenido tanta diversión en años!
Ethan Flad: ¿Cómo se involucró para comenzar con Seminaristas para la Paz?
Jan Adams: No soy estudiante en Graduate Theological Union (GTU) pero le di una mirada a la situación después del 11 de Septiembre y lo que me dijo era que la gente necesitaba hablar con otros solo para discutir sobre lo que había pasado y lo que iba a pasar. La forma en que la gente podía hablar de eso era a través de pequeños proyectos de organización local en sitios de trabajo y escuelas y donde quiera que estuviera la gente. Como Rebecca y yo ya sabíamos cómo fundar una organización y como Starr King es la clase de sitio que es, parecía que probablemente podíamos empezar Seminaristas para la Paz a partir de esa conciencia y la gente quería hacerlo. Y el hecho es que la gente ha demostrado que quiere hacerlo.
Rebecca Gordon: Pero la facultad no está haciendo nada! Yo no entiendo por qué no existe una organización nacional de la facultad de la escuela de la divinidad que en forma pública esté diciendo: "Paren esto!" Estas son las personas que se suponen que sean líderes religiosos y también que estén entrenando a los líderes religiosos. Así...¿qué dónde está el liderazgo?
Ethan Flad: ¿Están sorprendentemente enfocados los Seminaristas para la Paz en Berkeley en el GTU?
Rebecca Gordon: Sí. No es un movimiento nacional. Desearía que fuera un movimiento nacional, pero no lo es. Ahora estamos dando fácilmente 30 a 40 horas a la semana cada una a War Times tuvimos que tomar la decisión de cuál vehículo era más factible para hacer algo más grande más rápido y decidimos que tenía que ser War Times. Este fue lanzado el último Halloween aquí en nuestra sala con nuestro amigo Bob Wing, el antiguo editor de ColorLines, y Max Elbaum, que es un antiguo editor de una publicación llamada Crossroads y es un activista izquierdista de largo tiempo. Nos sentamos alrededor a hablar sobre la guerra y de pronto la idea de hacer War Times se desarrolló entre nosotros cuatro. Hablábamos sobre cómo durante la guerra contra Vietnam hubo un periódico nacional que le suministraba a la gente información que no se conseguía en otros medios la información realmente no estaba a disposición. En una forma que es menos verdad hoy, porque tenemos el Web y si uno busca fuentes internacionales de información éstas se consiguen.
Jan Adams: Pero la información disponible no está dentro del contexto.
Rebecca Gordon: Correcto. Así que decidimos empujar parte de nuestra gente a esto, especialmente más gente de color, y ver si ellos pensaban que esto era una buena idea. Desafortunadamente, ellos dijeron que "Esa es una gran idea! Háganla ustedes!". Así que hemos conseguido un grupo pequeño ahora de 12 personas que conforman el comité organizador, y luego hay otros grupos para la función editorial y para la función de levantar fondos y para la función de distribución. De manera que hay 500 distribuidores a nivel nacional. Y hay aproximadamente 40 o 50 personas en Bay Area que tienen algo que hacer con War Times. Ahora estamos en proceso de sacar la segunda edición. La primera edición salió de prensa en Febrero y tuvimos una gran evento de lanzamiento.
Jan Adams: Distribuimos 75,000 copias en seis días y dijimos "Oh, mi Dios, tenemos que volver a imprimir!" Imprimimos otros 25.000 y salimos de casi todos.
Rebecca Gordon: Esta es la nueva tecnología: Con los años, cada uno de nosotros ha conformado listas de correo electrónico de cientos o en el caso de Bob Wing, miles de gentes. Y de esta forma enviamos correos describiendo lo que queríamos hacer. Y no sabe usted que antes de que hubiese existido la gente nos envió dinero y nos decían, "Sí, háganlo!"
Ethan Flad: Mirando atrás algunos de los movimientos en que ustedes han estado, cuáles son algunas de las lecciones?
Rebecca Gordon: Observe la composición racial. Esa es la lección número uno. Es decisivo que un movimiento de paz en los Estados Unidos no sea conformado y dirigido por gente blanca. Eso no significa que no haya bastante espacio para la gente blanca en un movimiento de paz y que haya más gente blanca que gente de color en la mayoría de sitios en el país, aunque no en California. Pero un movimiento de paz que no sea consciente, intencionalmente antirracista no tendrá éxito en este país. Porque no le habla a la gente que es la más escéptica sobre lo que el gobierno de Estados Unidos está haciendo a un nivel táctico y en un nivel moral. Con la misma base, yo diría, observe su inclinación sexual.
Jan Adams: De hecho, sus homosexuales son muy útiles también. (Risas).
Rebecca Gordon: ¡Es verdad! Tendemos a tener más tiempo disponible. Especialmente aquellos de nosotros que no fuimos parte del auge de bebés de las lesbianas! Si usted observa la mayoría de los movimientos en los que he estado, ya sea muy cerrado o abiertamente, ha habido grandes cantidades de gente homosexual.
Jan Adams: Si. Es una realidad que a veces es muy duro para otras personas tratar entre nosotros. Especialmente en las iglesias.
Este movimiento de paz es muy duro de construir en este país, porque la paz no es el camino fácil en los intereses de los americanos. Siendo "el imperio a la cabeza" es el interés del estándar de vida de casi todos los americanos. Y aún, la paz es esencial para el mundo. De manera que lograr la paz tan importante para los Estados Unidos conlleva el liderazgo moral, lo cual significa que las iglesias que por lo menos aducen que están en ese tema, son extraordinariamente importantes.
Rebecca Gordon: Yo creo también que estamos en un momento que, como usted puede verlo en Newsweek y en todas partes, la gente en los Estados Unidos se describen por lo menos como experimentando algún tipo de necesidad espiritual. Estamos alimentados hasta los dientes con cosas de relleno en este país, pero hay algo por lo que la gente tiene ansia y justo ahora el gobierno la está satisfaciendo con patriotismo. Y ese deseo es que sea parte de algo más grande de lo que es usted, y que ese deseo esté en conexión con lo humano y lo divino, el gobierno de Estados Unidos está tomando ese deseo y lo está pervirtiendo y volviéndolo un tipo sanguinario de patriotismo. De manera que existe realmente un lugar para el liderazgo espiritual de la iglesia en el movimiento por la paz. Tenemos que tener las agallas para hacerlo.
Ethan Flad es editor / productor del sitio The Witness en el web, incluyendo el sitio proyectado "A Globe of Witnesses".